Lo que comemos y lo que no, importa mucho.

Lo que decidimos comer y sobre todo lo que no, tiene un gran impacto en la salud de nuestro planeta.

Cada que algo llega a nuestra mesa en forma de un delicioso platillo, es gracias a varios procesos, desde que se sembró una semilla, el agua y cuidado para hacerla crecer, el camino que recorrió y lo que se necesitó para cocinarlo. Todo esto deja una huella en el planeta, dependiendo de las cantidades de cada elemento y de su frecuencia.

Conocer este proceso es clave para un mejor aprovechamiento y cuidado de nuestros recursos, asegurando de esta forma que sigan estando para las futuras generaciones, a esto se le conoce como “Sostenibilidad” y depende tanto de los productores como de los consumidores.

El término de “Alimentación sostenible”, es bastante nuevo y tiene la intención de cuidar al medio ambiente y obtener alimentos que sean buenos para nuestra salud aprovechando al máximo y con responsabilidad cada recurso.

Es importante mejorar nuestros hábitos de consumo y producción, en la actualidad se estima que cerca de un tercio de todos los alimentos producidos en el mundo se desperdician y con ellos, todos los recursos que necesitaron durante sus procesos.

Salvemos al planeta

Uno de los lugares donde más se genera el desperdicio de alimentos son nuestros hogares, sin embargo, podemos contribuir a cuidar el planeta y nuestra alimentación con acciones como:

  • Comprar productos locales. Por tu casa hay lugares donde venden productos que se cultivan o preparan muy cerca, de este modo utilizan menos recursos para llegar a tu mesa.
  • Escoger alimento que durante su proceso hayan utilizado la menor cantidad de recursos como agua, energía e incluso espacio.
  • Evitar el desperdicio de alimentos. Al desperdiciarse estos, también se han desaprovechado los recursos que se ocuparon para producirlos.
  • Elegir alimentos con menos envolturas. Muchas veces lo que se necesita para proteger los alimentos no se puede reutilizar y puede tardar incluso siglos en desaparecer de la tierra.
  • Planear tus compras, de esta forma, sólo comprarás lo necesario evitando desperdicios.
  • Comprar alimentos sin importar su aspecto, puede sonar raro, pero en ocasiones no compramos algunos productos como frutas o verduras porque no se ven tan coloridos o no son tan grandes como nos gustaría y lo que ocurre con ellos es que van a parar a la basura.
  • Hacer composta en casa. Esta es una gran idea para que los desperdicios de alimentos generen nutrientes y es una forma sencilla de ayudar al planeta desde casa y regresarle un poco de lo que nos da.

Con acciones pequeñas, podemos generar grandes cambios en nuestra salud y en la salud de nuestro planeta.

 

 

https://www.sdgfund.org/es/c%C3%B3mo-reducir-los-desechos-de-alimentos

https://www.seafoodwatch.org/recommendations/join-the-movement

https://www.fundacionaquae.org/los-alimentos-y-el-desarrollo-sostenible/

https://www.worldwildlife.org/descubre-wwf/historias/juntos-salvemos-el-planeta

 

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